MANUEL, octubre 2015

 

EL SOCAVON, EL ALCANTARILLADO, LAS PLUVIALES Y LAS INUNDACIONES

 

Todos nos preguntamos que pasa con el socavón y pocos conocemos la verdad sobre el mismo. Nosotros vamos a tratar de explicar de la forma más amena, gráfica y precisa el porqué del mismo y los daños colaterales.

 

Hagamos un poco de historia.

 

Manuel antiguamente, como todos los pueblos, vierte sus aguas residuales o negras a las fosas sépticas (pozos ciegos) particulares o directamente a las acequias. La acequia Comuna que recorre el pueblo longitudinalmente es una y la acequia del Molí que nace en la plaza y aflora junto a la carretera de Puebla Larga otra. Aparte de estas dos conocidas  hay una red subterránea prácticamente desconocida. Las calles Juan Moreno (carrer la Font), L'Abat, Pío XII (carrer dels metges) y Felix Rodriguez de la Fuente vierten a la acequia Comuna o a la Pará. La plaza del Cura Pascual Vidal, la plaza de San Gil, Maestro Garrigues y el Ángel a la acequia moruna o del Molí que discurre a mas de cinco metros de profundidad. Otras acequias como la de San Juan de L'Énova, el matadero o la del Tercio (Terç) son utilizadas con la misma finalidad. Las aguas pluviales circulan superficialmente hasta encontrar un aliviadero natural o alguno forzado a la acequia Comuna excepto Maestro Garrigues y adyacentes que desaguan en la acequia del Molí.

 

En el año 2000 se diseña un trazado que permitirá gestionar las aguas residuales correctamente de acuerdo con las normas sanitarias. En el año 2008, casi completado todo el trazado, ya vertimos nuestras aguas residuales a la depuradora de Rafelguaraf. El trazado que nos conecta con Rafelguaraf se inicia en el cruce de las calles Ángel y Deán Songel y paralelo a la acequia Comuna se dirige a la depuradora.

 

Quedan pendientes  de conectar la calle Maestro Garrigues y adyacentes por carecer del nivel apropiado y algunas viviendas de la calle Ángel siguen vertiendo a la acequia del Molí. La solución que se adopta para esto consiste en  intercalar una estación de bombeo que eleve el agua hasta la red e impida que aflore al exterior. Al realizar esta obra, a pesar del aviso de los vecinos de que por ahí pasan las pluviales, el Ayuntamiento reduce el caudal de la acequia subterránea en más de un 80 por ciento.

 

Para el tratamiento de las pluviales de todo el pueblo se instala, en el año 2009, una estación de bombeo de gran capacidad que, previa selección de las pluviales en el cruce Ángel/Deán Songel, las elevará hasta verterlas en la acequia Comuna. Dicha estación, ya terminada, queda pendiente de funcionar por carecer de suministro eléctrico. La Consellería indica que su puesta en marcha es fundamental para la avacuación de las aguas pluviales. El alcalde, José Cambra Bueno, se compromete a conseguir el suministro a pesar de los impedimentos del ADIF (Administrador de Infraestructuras Ferroviarias) para atravesar la línea ferroviaria. La Consellería le advierte que, al tratarse de un funcionamiento puntual, el suministro se puede realizar mediante un grupo electrógeno. Curiosamente las pluviales que, en este momento carecen del apoyo de la estación de bombeo, encuentran una conexión al principio de la calle Maestro Garrigues con la acequia subterránea del Molí y vierten en está encontrando así un aliviadero natural.

 

Primeras lluvias. Primeras consecuencias

 

El tiempo no entiende de obras y, como vemos en los dos párrafos anteriores, hay una reducción de caudal en un aliviadero de pluviales y una estación de bombeo que no funciona por carecer de suministro eléctrico. En ésta situación, en septiembre de 2009, se producen tormentas entre los días 22 y 28 y el agua entra a raudales en tres ocasiones en las viviendas de Maestro Garrigues y en los garages, sótanos y semisótanos de la calle Ángel y adyacentes. Es el vecindario que, ayudándose unos a otros,  vacían las casas anegadas e intentan salvar el mobiliario que pueden. Los daños materiales son cuantiosos. Estos hechos son ignorados por el Ayuntamiento a pesar de la presencia de la policía municipal y tres concejales del GIP. A lo largo de los años 2010 a 2013 estas escenas se han repetido más de una decena de veces.

 

Cabe recordar que los vecinos de Maestro Garrigues en 1999 pagaron una Contribución Especial para que José Cambra Bueno, entonces alcalde, les canalizará las pluviales subterráneamente hasta la acequia del Molí. Como hemos leído en los párrafos anteriores dicha canalización queda reducida y prácticamente anulada diez años después y está vez totalmente gratis.

 

Hemos podido ver que en las fechas que estamos citando la vía férrea ha desaparecido e incluso tenemos construido el puente de la circunvalación, con barandillas de hierro y todo, el cual suponemos que se hizo con los permisos pertinentes del ADIF (Administrador de Infraestructuras Ferroviarias), la misma empresa que le niega a Cambra el derecho a pasar un cable eléctrico para solucionar el tema de las inundaciones. ¿Porqué no insiste Cambra pidiendo el permiso de nuevo? ¿Que le pasa a Cambra con las inundaciones? ¿Le gustan?.

 

Ahora, continuando con el tema de las inundaciones, vamos a detallar la información cruzada entre José Cambra Bueno y los vecinos. Aclaramos que, en un principio, el tema lo hizo suyo y no lo participó en el plenario a la oposición. Esta participación al plenario la hicieron los vecinos al ver que el tema era ignorado totalmente.

 

Escritos y reuniones entre el alcalde y los vecinos

 

En el mes de febrero de 2009 el Ayuntamiento inicia unas obras al final de la calle Angel para interceptar la acequia moruna (siglo XVI) utilizada como desagüe de las calles M.Garrigues y Ángel y redirigirla, mediante una bomba hidráulica, a la red general de alcantarillado. Los vecinos, a la vista del dimensionamiento de la misma, denuncian al técnico José Ferrer y al entonces alcalde y a la vez concejal de urbanismo José Cambra Bueno, las consecuencias que derivarán de tal obra. Avisan de las posibles inundaciones que se producirán en la calle Maestro Garrigues cuando se produzcan lluvias torrenciales ya que reducen la evacuación de las mismas a casi la décima parte de su caudal. Los representantes del Ayuntamiento hacen caso omiso de las advertencias verbales.

El 13 de febrero de 2009, los vecinos presentan un escrito dirigido al alcalde, José Cambra Bueno, reiterando la advertencia verbal. Ante el silencio por respuesta,  reiteran el escrito con fecha 23 de abril. El 22 de mayo llega la respuesta del alcalde indicando que las advertencias de los vecinos se basan en cálculos erróneos y les recuerda que el alcantarillado público es una competencia municipal.

El 22 de agosto de 2009 los vecinos denuncian la situación en el diario Las Provincias y a pié de página aparecen declaraciones del alcalde divagando.

 

Los días 22, 27 y 28 de septiembre de 2009 las lluvias arrojan 108, 117 y 90 litros por metro cuadrado con picos torrenciales que producen inundaciones los tres días. Las predicciones de los vecinos, para desgracia de los mismos, se han cumplido ampliamente. No solo se ha visto afectada la calle M.Garrigues, hay que añadir la calle Ángel y sus adyacentes. Pese a las quejas de los vecinos el alcalde, José Cambra Bueno, se dirige a la prensa (Las Provincias) denunciando un corte de suministro eléctrico a la vez que omite las inundaciones y alega que los imbornales han funcionado correctamente.

El 29 de octubre de 2009 el periódico Levante hace públicas las denuncias de los vecinos.

El 3 de noviembre de 2009 los representantes de más de una treintena de familias le dirigen al alcalde un escrito reiterándole por enésima vez el tema de las inundaciones.

El 25 de noviembre de 2009 el alcalde, tras convocarlos, recibe a los vecinos en audiencia acompañado del técnico José Ferrer. Lo que dijo está grabado y resumido, de lo contrario hoy costaría creerlo. Sicológicamente supo manejar a los vecinos pero como alcalde fué un fracaso. El 8 de febrero de 2010 se mantuvo otra reunión con él para que los vecinos aportasen ideas para solucionar el problema (?). Otro fracaso.

 

El 10 de julio de 2009 se inaugura la estación L'Enova-Manuel quedando definitivamente anulada la vía férrea que atraviesa Manuel. ADIF (Administrador de Infraestructuras Ferroviarias) ya no la usará y la carretera de circunvalación desmonta parte de la vía férrea para su ejecución.

El 2 de diciembre de 2009 José Cambra Bueno dirige un escrito a la Consellería de Medi Ambient confirmando que él se hará cargo del suministro eléctrico para las bombas del aliviadero.

En estas fechas ya no existe problema alguno para acceder a la red eléctrica en cuanto al ADIF se refiere pero la acometida no se realiza y las bombas continúan cerradas y sin funcionar.

 

Los vecinos no recibimos comunicación alguna por parte del Ayuntamiento y menos aún actuaciones. Desde septiembre de 2009 el agua ha entrado en las viviendas en más de diez ocasiones. Los daños de decenas de miles de euros  ascienden, en algún caso particular, a más de 10.000 euros y en todos los casos la angustia y el desespero se produce cuando se anuncia gota fría o simplemente chubascos intensos. Familias han optado por proteger sus viviendas permanentemente con tablones fijados con yeso para impedir el paso del agua. Una vergüenza.

En el Pleno del 23 de diciembre de 2011 Ramiro Monroig (PSPV) le expone al alcalde que los vecinos se quejan de inundaciones. El alcalde dice que no sabe nada.

El 9 de febrero de 2012 tres vecinos dirigen escritos independienes al alcalde. Por discreción solo mostramos parte de uno de ellos. Los tres escritos fueron analizados por José Cambra y solamente llegó a la conclusión de que habían sido redactados por la misma persona.  Fue incapaz de detectar la necesidad de activar la bomba de achique para las pluviales.

En diciembre de 2012 los vecinos dirigen un escrito al Ayuntamiento detallando prácticamente todo lo expuesto. El escrito, en esta ocasión, va dirigido desde el alcalde hasta los portavoces de la oposición incluyendo también a los concejales presenciales de las inundaciones, al arquitecto Sr. Sala y al técnico José Ferrer. Se produce un estallido en el siguiente pleno y ahora ya está todo el mundo enterado de las gestiones y hechos. No hay nada oculto.

 

Mejoras realizadas en la gestión de las aguas pluviales

 

Citamos algunas mejoras o mantenimiento. En mayo de 2010 la calle Maestro Garrigues se conecta al alcantarillado y sus pluviales se conectan directamente a la acequia del Molí. La obra la supervisa el arquitecto Sr. Sala. Paralelamente, las obras de la rotonda que desvían la acequia del Molí ajustan su conexión a la estación de bombeo de la calle Ángel con un caudal equivalente al máximo detectado  (5.000 centímetros cuadrados de sección en lugar de los 314 asignados por el Ayuntamiento). En septiembre de 2012 la empresa  JJS  amplia el caudal de la acequia del Molí a su paso por la estación de bombeo de la calle Ángel y limpia su salida de maleza. En octubre de 2013 la empresa JJS realiza dos imbornales nuevos en la plaza canalizados a la acequia comuna y restaura ampliándolo el caudal de los dos existentes.
Todo esto que se hace se acompaña de limpiezas de imbornales, limpieza de alcantarillado y observaciones, mediante un robot, del estado del alcantarillado. Pues bién: a nadie se le ocurre hacer caso a los vecinos, cuantificar la cantidad de agua que puede arrojar una tormenta sobre el casco urbano de Manuel y verificar si el alcantarillado tiene capacidad suficiente de evacuación.

 

Después de las citadas mejoras las inundaciones cesan en la calle Maestro Garrigues y adyacentes. No ocurre lo mismo con la calle Ángel y las suyas.

 

 

Inicio, causas y fin del socavón

 

Julio de 2015. EL SOCAVON. Este vacío subterráneo se produce en el cruce de las calles Ángel y Deán Songel. Personal del Ayuntamiento lo descubre al detectar anomalías de nivel en el pavimento que une ambas calles. Una vez al descubierto se realizan catas para ver las causas que lo han motivado. A profundidades superiores a los cuatro metros se descubre la conexión del alcantarillado general con la canalización hasta la depuradora de Rafelguaraf. Dada la magnitud de las erosiones producidas por las filtraciones del agua y el peligro que conlleva para el tráfico y las fincas colindantes, se detiene la obra y se busca en el Ayuntamiento documentación al respecto que facilite la actuación a seguir. En el Ayuntamiento no existe documentación alguna. Presuntamente (que se dice ahora) el gobierno saliente (GIP) la ha extraviado y, por lo tanto, el gobierno entrante (BLOC-COMPROMIS / PSPV) se las tiene que ingeniar.  La solución es que José Antonio Pastor (actual alcalde) y Ramiro Monroig (concejal de urbanismo) se desplacen a Valencia a localizar en los distintos organismos oficiales la empresa o empresas que realizaron la conexión del alcantarillado a la EDAR (Estación Depuradora de Aguas Residuales).

Tras obtener los documentos, comprobar planos, escritos, fechas y firmas detectan que las aguas pluviales no disponen de salida suficiente porque la estación de bombeo que las dirige a la acequia Comuna no está activa. Esto último ha provocado que, en los días de lluvia intensa, el excedente de agua imposible de canalizar haya buscado en el subsuelo caminos alternativos que, ayudados de la presión, han reventado tuberías e instalaciones propias del alcantarillado, han penetrado en los sótanos y semisótanos bien a través de los desagües o reventando suelos o paredes.
El nuevo gobierno va a poner en marcha la estación de bombeo. De hecho ya se han realizado las pruebas pertinentes mediante un grupo electrógeno y funciona correctamente. El socavón, una vez saneadas las conexiones, se procederá a su sellado.(Nota: para los curiosos simplemente decir que bajo el socavón se bifurcaban las aguas residuales a la depuradora, las pluviales a la estación de bombeo y un pequeño aliviadero por gravedad a la acequia del Molí.)

 

Desde aquí damos las gracias a los musulmanes por su acequia del siglo XVI y a Jose Antoni Pastor y a Ramiro Monroig por su esfuerzo en conseguir en un mes lo que le negó al pueblo el gobierno anterior durante seis años.

 

!AH!  Solo falta limpiar y sanear la salida al exterior de la acequia del Molí.

 

Reiteramos la satisfacción que nos produce el interés del equipo de gobierno actual para solucionar un problema centenario que afecta a todo el casco antiguo y zona de la calle Ángel. Pero, deseamos que estas medidas no tengan carácter temporal y consecuencia de la buena disposición de los actuales gobernantes, sino que, se adopten soluciones permanentes que no dependan de la voluntad de los políticos de cada período legislativo. Hemos sufrido una amarga experiencia con desgracias producidas con cierta frecuencia y que tenían la indiferencia como respuesta. Y esto es de tal gravedad, que no puede quedar al capricho del gobernante de turno. Por ello, nuestro interés en que el tema de las inundaciones en las viviendas y bajos de Manuel se zanje de forma definitiva con los medios que actualmente se conocen y, por lo tanto, deje de ser noticia.

 

 

No olvidamos mostrar la imagen y el sonido de las bombas de achique al vertir el agua a la acequia. También podemos oir los espontaneos gritos de Ramiro confirmando el correcto funcionamiento.

Declaraciones del alcalde, Jose Antonio Pastor, al periódico Levante.

Declaraciones del concejal de urbanismo, Ramiro Monroig, al periódico Levante.

 

Una pregunta que no nos queremos quedar sin respuesta: ¿Porqué el alcalde, Jossé Cambra Bueno, no puso en funcionamiento la estación de bombeo?

Otra pregunta si la respuesta a la primera no convence: ¿Se pueden exigir responsabilidades?.

 

ASOCIACIÓN DE VECINOS DE MANUEL , 3 de octubre de 2015